Mendoza es conocida mundialmente como la capital del vino argentino y recorrer la Ruta del Vino es una experiencia inolvidable. Con más de 1.200 bodegas activas, la provincia ofrece al visitante un abanico de opciones que combinan historia, paisajes y sabores únicos.
Las zonas vitivinícolas más importantes son:
- Luján de Cuyo: considerado la “cuna del Malbec”, aquí se encuentran bodegas icónicas que marcaron la historia del vino argentino. El visitante puede recorrer viñedos centenarios, disfrutar de catas dirigidas y maridar con platos gourmet.
- Maipú: un área con bodegas tradicionales y museos del vino, donde se conservan métodos antiguos de producción junto a instalaciones modernas. Además, es muy visitado por los que recorren en bicicleta los caminos del vino.
- Valle de Uco: con paisajes de ensueño al pie de la cordillera, es la zona más moderna y de mayor proyección internacional. Sus bodegas de arquitectura vanguardista ofrecen degustaciones en terrazas con vista a los Andes.
La experiencia no termina en el vino: los visitantes pueden disfrutar de restaurantes de autor, clases de cocina regional y hasta experiencias como cosechar uvas o participar en el pisado de la vendimia.
Un momento especial para visitar Mendoza es en marzo, durante la Fiesta Nacional de la Vendimia, una de las celebraciones más grandes de Argentina, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Esta fiesta combina desfiles, música, danzas y un espectáculo central en el teatro griego Frank Romero Day que deslumbra a miles de turistas cada año.