Mendoza es mucho más que vino. Su geografía montañosa convierte a la provincia en un destino perfecto para quienes buscan turismo activo y aventura.

  El Parque Provincial Aconcagua es uno de los lugares más emblemáticos: aquí se encuentra el Cerro Aconcagua, la montaña más alta de América con 6.962 msnm. No es necesario ser un andinista profesional para disfrutarlo, ya que hay circuitos de trekking cortos como la Laguna de Horcones o el Confluencia, ideales para quienes quieren caminar entre paisajes de glaciares y cumbres nevadas.



  Otra actividad destacada es el rafting en el río Mendoza, especialmente en la zona de Potrerillos. Los rápidos de distintos niveles permiten tanto a principiantes como a expertos disfrutar de la adrenalina del agua. También se organizan descensos en el río Atuel, en el sur de la provincia, rodeado por el impresionante Cañón del Atuel, un paisaje de formaciones rocosas esculpidas por la naturaleza.


Además, Mendoza ofrece:
  • Cabalgatas en la cordillera, recorriendo senderos históricos que usaban arrieros y libertadores.
  • Escalada y rappel en zonas como el Cerro Arco o el Valle de Uco.
  • Mountain bike por circuitos de montaña y viñedos.
  • Parapente en Luján de Cuyo, donde se puede volar sobre paisajes de vides y montañas.
  En invierno, la aventura continúa con los deportes de nieve en Las Leñas, uno de los centros de esquí más importantes de Sudamérica, ideal para esquiar, hacer snowboard o simplemente disfrutar de la nieve en familia.